Las bombillas LED son cada vez más populares entre las empresas y los hogares debido a su larga vida útil y su ahorro de energía. Pero es fundamental comprobar el rendimiento de las bombillas LED con las herramientas adecuadas si desea asegurarse de que funcionan con la máxima eficiencia. En este artículo se tratan las técnicas fundamentales para medir el rendimiento de la iluminación LED.
1. Eficiencia brillante
La capacidad de una lámpara LED para convertir eficazmente la energía eléctrica en luz visible se mide por su eficacia luminosa. Se determina dividiendo el flujo luminoso de la lámpara (o la cantidad total de luz que emite) por la potencia de entrada. Una lámpara LED es más eficiente y requiere menos energía para producir la misma cantidad de luz cuanto mayor es su eficacia luminosa.
2. El CRI, o índice de reproducción cromática
El IRC de una lámpara LED es una medida de lo bien que reproduce el color en comparación con una fuente de luz natural, como la luz del día. Para calcularlo se utiliza el promedio de las calificaciones de reproducción cromática de la lámpara para ocho muestras de color distintas. Una luz LED con un IRC más alto mostrará colores más precisos y brillantes.
3. Colores correlacionados con la temperatura (CCT)
La temperatura de color de la salida de luz de una lámpara LED se mide por su CCT. Representa la calidez o frialdad percibida de la luz y se denota en Kelvin (K). La luz más cálida (amarillenta) se produce con un CCT más bajo (por debajo de 3000 K), mientras que la luz más fría (azulada) se produce con un CCT más alto (por encima de 5000 K). El CCT adecuado varía según la aplicación; por ejemplo, la luz blanca cálida se utiliza en hogares, mientras que la luz blanca fría se utiliza en empresas o industrias.
4. Capacidad de atenuación
La capacidad de una bombilla LED de variar la intensidad de su salida de luz se conoce como capacidad de regulación. Es fundamental para regular la cantidad de luz necesaria para determinadas tareas, como descansar, mirar televisión o leer. La capacidad de regulación de la bombilla LED debe funcionar con el sistema de regulación que se esté utilizando en la instalación, como un regulador de intensidad de 0-10V o de corte de fase.
5. Destellador
El cambio intermitente en la intensidad de la luz, conocido como parpadeo, puede provocar dolores de cabeza, dolor y tensión en los ojos. Se produce por variaciones en el voltaje y la corriente de la luz LED, así como por la forma en que los componentes electrónicos de la lámpara interactúan con la fuente de alimentación de CA. Los mejores controladores y fuentes de alimentación para la iluminación LED dan como resultado tasas de parpadeo reducidas, lo que las hace más reconfortantes para la vista.
6. Esperanza de vida
La vida útil de una luz LED es el tiempo que puede funcionar antes de estropearse. Hay numerosas variables que influyen en ella, como la calidad del controlador y de la fuente de alimentación, la humedad y la temperatura del entorno de trabajo y la calidad de los chips LED. Las bombillas LED de mayor duración son más económicas y respetuosas con el medio ambiente, ya que es necesario sustituirlas con menos frecuencia, lo que permite conservar los recursos y reducir los residuos.
En resumen, las luces LED tienen mucho que ofrecer, como por ejemplo, menores necesidades de mantenimiento, una larga vida útil y ahorro de energía. Sin embargo, es fundamental emplear las técnicas de prueba de rendimiento adecuadas, como la eficacia luminosa, el índice de reproducción cromática, la temperatura de color asociada, la capacidad de atenuación, el parpadeo y la vida útil, para garantizar que las bombillas LED funcionen con su máxima eficiencia. Al utilizar estas técnicas, las luces LED pueden proporcionar las mejores opciones de iluminación, mejorando la calidad de vida y el bienestar de las personas tanto a nivel individual como colectivo.
https://www.benweilighting.com/iluminación-profesional/led-floodlight/led-flood-light.html

