Las normas de iluminación de los estadios de béisbol son reglas y especificaciones que establecen las agencias reguladoras, las ligas deportivas y los especialistas en iluminación para garantizar que las condiciones de iluminación de los estadios cumplan con un conjunto de requisitos de calidad y seguridad. Además de garantizar la seguridad de todos, estos requisitos tienen como objetivo brindar a los jugadores, espectadores y locutores la mejor visibilidad posible. Si bien los requisitos específicos pueden diferir según la organización y el nivel de habilidad, a menudo se observan los siguientes principios generales:
Niveles promedio de iluminación: lux, o lúmenes por metro cuadrado, es una unidad de medida que se utiliza para describir la cantidad de luz que incide sobre una superficie. La cantidad promedio de iluminación del campo de juego en los estadios de béisbol normalmente es de 500 a 1500 lux. Los jugadores tendrán suficiente visión para controlar la pelota y hacer jugadas precisas en este rango.
La uniformidad de la luz sobre el terreno de juego es la medida de su distribución. En términos generales, se recomienda una relación de uniformidad de 2,7 a 0,8. Para reducir las sombras y mantener una visibilidad constante, el nivel de iluminancia más bajo debe estar entre el 70 y el 80 por ciento del nivel de iluminancia promedio.
El índice de reproducción cromática (IRC) mide la fidelidad con la que una fuente de luz reproduce los colores en comparación con la luz solar natural. Para garantizar que los jugadores puedan distinguir los colores de la pelota, las camisetas y otros objetos en el campo con precisión, es necesario un índice de reproducción cromática alto. En términos generales, se recomienda un IRC de 70 o más.
Tasa de parpadeo: los jugadores pueden encontrarlo desagradable y su rendimiento puede verse afectado como resultado del parpadeo de las luces. Para reducir este problema, se recomienda una tasa de parpadeo baja, generalmente inferior al 1 %.
Se utilizan luces tanto verticales como horizontales para mejorar la visibilidad de los jugadores hacia la pelota y hacia los demás jugadores, al tiempo que se reducen las sombras. Se necesitan cantidades suficientes de ambos tipos de luz.
Posición y altura de los postes: los postes de iluminación deben ubicarse y elevarse de manera que se eviten reflejos, sombras y otros impedimentos. También deben tenerse en cuenta aspectos como los ángulos de las cámaras de transmisión y las configuraciones de los asientos.
Regulación de intensidad y adaptabilidad: los sistemas de iluminación deben poder adaptarse a las distintas condiciones climáticas y diurnas. Es posible alcanzar los niveles de iluminación requeridos mediante sistemas regulables.
Seguridad del jugador: La iluminación debe permitir a los jugadores observar y responder al juego de manera eficiente, evitando accidentes y lesiones.
Eficiencia energética: Con el fin de reducir el consumo de energía y los costos de mantenimiento, una serie de regulaciones contemporáneas promueven la adopción de tecnología de iluminación energéticamente eficiente, como las luces LED.


